
Radiodetection anunció una actualización de su sistema Noggin con SplitView en GPR, una función de visualización que muestra en una misma pantalla el corte de radar y el mapa del recorrido realizado en terreno. La novedad fue presentada para aplicaciones como localización de servicios, arqueología, forense e investigaciones geotécnicas, donde la ubicación espacial de cada señal es tan importante como la señal misma.
En trabajos de prospección no destructiva con georadar, el operador no solo necesita ver un radargrama. También necesita saber dónde fue registrada cada respuesta, cómo se conecta con otras líneas de levantamiento y si el patrón observado tiene sentido dentro del trazado del sitio. Ese punto es especialmente relevante en calles, patios industriales, zonas urbanas y áreas con redes antiguas o poco documentadas.
Según la información técnica publicada por Radiodetection, SplitView permite ver una sección transversal de datos GPR en tiempo real junto con una vista de mapa que muestra trayectorias de levantamiento e interpretaciones agregadas por el usuario. Dicho en simple, el sistema busca que la persona que mide pueda relacionar lo que aparece en el radargrama con el lugar exacto donde se registró.
Esta unión entre señal y posición no elimina la necesidad de análisis técnico, pero ayuda a ordenar la lectura en terreno. En georadar, una hipérbola, una banda reflectiva o una respuesta estrecha puede indicar una tubería, un cable, una zanja de instalación, un cambio de material o una interferencia. Cuando esas marcas se ven junto a un mapa, es más fácil seguir patrones lineales y revisar si una interpretación se mantiene de una pasada a otra.
El anuncio también indica que los nuevos equipos Noggin se entregan con el registrador DVL-502 compatible con SplitView, y que para usar la función se requiere posicionamiento GNSS externo, como el accesorio GPR-SG. Esto confirma una tendencia práctica en la inspección del subsuelo: el valor no está solo en capturar más datos, sino en ubicarlos mejor para que puedan convertirse en información útil para obra, mantenimiento o planificación.
En la detección de servicios subterráneos, el problema no siempre es encontrar una señal; muchas veces es interpretar qué representa y cómo continúa bajo la superficie. Una red de agua, electricidad, telecomunicaciones o drenaje puede cambiar de profundidad, cruzar otras instalaciones o perder contraste según el suelo y el material. Por eso, una lectura aislada puede ser insuficiente.
La visualización combinada puede apoyar una forma de trabajo más ordenada: marcar interpretaciones durante el levantamiento, revisar continuidad espacial y contrastar respuestas débiles con la dirección general de una posible red. Para empresas de construcción o mantenimiento, esto puede traducirse en decisiones más claras antes de excavar, perforar, cortar pavimento o instalar nuevas canalizaciones.
La ficha técnica de la plataforma Noggin también muestra que el sistema contempla distintas frecuencias de antena, desde opciones orientadas a mayor profundidad hasta configuraciones para detalle cercano a superficie. En términos prácticos, esto recuerda que no existe una sola configuración universal: la elección del equipo depende del objetivo, profundidad esperada, tipo de suelo, superficie y tamaño del elemento buscado.
La actualización no debe entenderse como una promesa de detección automática perfecta. El GPR sigue dependiendo de buenas condiciones de levantamiento, calibración adecuada, experiencia del operador y revisión crítica de los datos. La visualización en terreno puede reducir incertidumbre, pero no reemplaza el criterio técnico ni la necesidad de informar limitaciones.
Para proyectos en Chile, la lección es directa: al contratar un levantamiento, conviene pedir no solo imágenes o capturas del radargrama, sino resultados interpretables y georreferenciados cuando el objetivo lo exige. La página sobre cómo funciona el georadar GPR explica por qué la calidad del resultado depende de la relación entre instrumento, terreno, profundidad y lectura de señales.
SplitView en GPR apunta precisamente a esa necesidad: conectar la lectura técnica con el lugar donde ocurre. En obras civiles, infraestructura, arqueología o mantenimiento industrial, ese cruce entre radargrama y mapa puede ayudar a que la prospección no destructiva entregue información más clara para decidir con menos incertidumbre.
Fuentes: Radiodetection, anuncio del sistema Noggin con SplitView; Radiodetection, folleto técnico Noggin GPR.