
En la industria de la construcción, la perforación de concreto es una tarea rutinaria. Sin embargo, hacerlo "a ciegas" es uno de los mayores riesgos que se pueden asumir. Perforar una losa, un muro o una viga sin conocer su contenido puede llevar a fallas estructurales, costosos daños y, lo que es peor, accidentes fatales.
La solución reside en la tecnología Geo-Radar (GPR) de alta frecuencia, la herramienta esencial para ver dentro del concreto antes de tocarlo.
El escaneo de estructuras (o Concrete Scanning) requiere un enfoque técnico diferente al mapeo de servicios públicos o la búsqueda arqueológica. Aquí, la precisión milimétrica supera a la profundidad:
El uso del GPR de alta frecuencia es un requisito fundamental en cualquier proyecto donde se necesite modificar, anclar o intervenir una estructura existente:
Localización de Armaduras: El GPR mapea la ubicación, el espaciado y la profundidad de las barras de refuerzo. Esto es crucial para evitar debilitar la estructura al cortar el acero o para determinar puntos óptimos de anclaje.
Detección de Cables Post-Tensión: Esta es una aplicación de seguridad máxima. Los cables post-tensión están bajo una enorme tensión. Perforarlos accidentalmente puede causar una liberación violenta de energía, resultando en lesiones graves y el colapso estructural. El GPR es la forma más fiable de identificar su ruta.
Ubicación de Conductos Eléctricos y Tuberías: Permite mapear tuberías de agua, desagüe y, lo más importante, líneas eléctricas. Evitar estos conductos es clave para prevenir electrocuciones y costosos daños a la infraestructura.
Evaluación Estructural: Se utiliza para encontrar vacíos o áreas de delaminación (separación de capas) dentro de losas o pavimentos, indicando posibles fallas o deterioro estructural.
Contratar un servicio de escaneo de GPR no es un gasto, sino una inversión directa en seguridad y cumplimiento. Al marcar directamente sobre la superficie del concreto (con pintura o cinta) la posición de todos los elementos enterrados, el GPR elimina las conjeturas y permite a los equipos de construcción trabajar con la certeza de que su próxima perforación será segura y precisa.
En la ingeniería moderna, la tecnología no destructiva es la única manera responsable de trabajar.